Wednesday, September 28, 2005

Politicas y Programas de Crédito Educativo _4

4. LA EFICIENCIA: EL FUTURO DE LAS INSTITUCIONES Y DE LOS
PROGRAMAS DE CRÉDITO EDUCATIVO.
Definitivamente este es un factor central y clave para APICE y todas las ICEs
asociadas. De acuerdo con documentos como el de Salmi28 existen tres
problemas que se observan en las ICEs y que, de no corregirse, afectarán
irremediablemente su desempeño futuro: "… Las tasas de interés altamente
subsidiadas, las altas tasas de incumplimiento en los pagos y los altos costos
administrativos…" El establecimiento de políticas mal diseñadas de subsidio
para los estudiantes, ha afectado los activos de las instituciones; el desempleo
y el mal manejo de la gestión de los procesos encaminados a recuperar los
préstamos han conducido al incumplimiento en los pagos; y el alto grado de
ineficiencia administrativa, especialmente en los organismos de carácter oficial
ha producido un cuestionamiento sobre la viabilidad financiera de tales
instituciones.

¿ES FACTIBLE HACER MÁS EFICIENTES LOS PROGRAMAS DE CE EN ALC?
EL DOCUMENTO "PROGRAMAS DE CRÉDITO EDUCATIVO EN
AMÉRICA LATINA"29, EL ESTUDIO YA MENCIONADO DE SALMI, Y LA EXPERIENCIA DE APICE, PERMITEN AFIRMAR QUE SÍ ES POSIBLE, SIEMPRE Y CUANDO SE APLIQUEN REFORMAS COMO LAS SIGUIENTES
QUE CONSTITUYEN UN PLAN DE ACCIÓN PARA APICE Y PARA LAS INSTITUCIONES ASOCIADAS:
• Diseñar una buena estrategia de información y mercadeo: Se considera
que el programa funcionará mejor si se ha generado conciencia en los
estudiantes y en las instituciones sobre el carácter social del CE.
Salmi, Jamil, Los Créditos Educativos desde una perspectiva internacional: La experiencia del Banco Mundial, documento inédito traducido por APICE del original: Student Loans from an International Perspective: The World Bank Perspective", 1999. Téllez, Jorge, Programas de Crédito Educativo en América Latina, publicado en el libro El Crédito Educativo como Inversión social Permanente, ed. APICE-Educrédito (Honduras), p. 43 y ss., 1999.
• Definir con cuidado tasas de interés y políticas de subsidios: Es
necesario proteger la viabilidad financiera del modelo a largo plazo. Ello
implica establecer tasas de interés positivas: "Indexar" los préstamos de
acuerdo con la tasa de inflación y adicionar algunos puntos por encima, o
cobrar el 80% de la tasa de interés comercial, por ejemplo.
• Examinar los períodos de amortización: El préstamo no puede ser una
carga inmanejable para el deudor.
• Establecer cuotas de amortización acordes con los ingresos del
graduado. Este porcentaje podría estar en el 10%30 y algunos autores
aceptarían hasta un 15%31, aunque parece excesivo.
• Aplicar medidas administrativas, técnicas y legales para hacer eficiente
el cobro: Aplicar la ley penal, cargar con intereses significativos al deudor
moroso, embargar a los avalistas o garantes, u obligarlos a que paguen en
lugar del deudor, hacer públicos los nombres de los evasores e iniciar
acciones legales en su contra. Estas sanciones pueden combinarse con
incentivos. Los encargados de recolectar los préstamos podrían recibir un
porcentaje del monto recaudado, y podrían hacerse concursos para premiar al
recaudador "estrella". Se trata de premiar al que paga, porque paga antes, y
al que cobra porque cobra con eficiencia. Otras medidas son: Organizar "redes" de caza-deudores. Contratar la recuperación de la cartera con agencias especializadas redujo la cartera considerada perdida de EDUCREDITO (Honduras).
Simplificar los trámites o facilitarlos mediante sistemas ágiles y al alcance del deudor, como autorizar al banco a deducir mensualmente su cuota y entregarla directamente al organismo de PE.
Exigir a los deudores pólizas de seguro contra evasión,
incapacidad o muerte. Recolectar los dineros a través del sistema de
Seguridad Social. Organizar bolsas de empleo para los beneficiarios.
• Mejorar la aplicación de los criterios de selección para otorgar los
préstamos. La capacidad financiera del deudor y de la familia debe ser
cuidadosamente examinada. Verificar el mérito académico es clave para
disminuir el riesgo de deserción del estudiante. En todo caso, mantener
autonomía e independencia política con el fin de orientar los subsidios a los
estudiantes más necesitados.
• Mantener una buena supervisión académica de los beneficiarios del CE.
• Seleccionar cuidadosamente y dar estabilidad al personal que maneja
todos los procesos claves de los programas de PE (evaluación y
selección de los beneficiarios, monitoreo académico, cobro de préstamos,
administración financiera) apoyado en un buen sistema de información
computarizado, y establecer incentivos o sanciones de acuerdo con su
eficiencia.
• Efectuar una buena Modernización tecnológica, para simplificar trámites, y
ofrecer agilidad, precisión, oportunidad y eficiencia.
• Examinar la naturaleza jurídica institucional y adecuarla a las condiciones
que ofrezcan mayores posibilidades de éxito para el desarrollo institucional.
Adicionalmente, promover la expedición de marcos legales que permitan
una gestión dinámica según las características de las instituciones de PE y las
circunstancias de cada país.
• Preocuparse por conocer y divulgar las diferentes modalidades y
estrategias de financiación que han adoptado y generado a lo largo de la
historia las instituciones de PE.
• Establecer sistemas, mecanismos y prácticas de planeación y
evaluación institucional, especialmente externa, de modo que se cuente
con criterios transparentes de gestión para la toma de decisiones.
• Contar con mecanismos legales y administrativos que den estabilidad
a los Directivos de las ICEs y que los obliguen a rendir cuentas a la
sociedad. Es claro que la falta de continuidad en los Directivos que han
sido bien seleccionados pone en riesgo la continuidad de los programas y la
eficiencia institucional. También es claro que si dichos Directivos se
perpetúan en el poder y no rinden cuentas a la sociedad la institución puede
estar condenada al fracaso. Es necesario buscar el equilibrio entre
continuidad y eficiencia.
En resumen, Salmi considera que "Mejorar la eficiencia y la viabilidad
financiera de los programas existentes al mismo tiempo que se amplía su
cobertura constituye un gran desafío". Este desafío nos corresponde a todos
nosotros. Igualmente afirma que "… los elementos más significativos que
explican el éxito relativo o el fracaso de cualquier esquema de crédito
educativo son la fortaleza de su liderazgo, la calidad de las prácticas y de los
sistemas administrativos y la habilidad para reaccionar con flexibilidad y
rápidamente cuando los problemas surgen. Algunas veces es suficiente tomar
medidas a nivel gerencial, simplemente verificando que los procedimientos se
aplican correctamente. Pero a menudo también es necesario volver a analizar
el diseño del esquema y hacer ajustes significativos para mejorar la situación".
Las palabras de Salmi son una invitación a revisar nuestra gestión para ejercer
liderazgo, mejorar la calidad del servicio que prestamos y estimular la
capacidad de reacción inmediata y certera ante los retos que surgen a diario.
Para ello propone el desarrollo y la adopción de indicadores integrales para
monitorear el desempeño administrativo y el impacto del servicio, y tomar las
medidas apropiadas. Al respecto propone el siguiente listado de Indicadores de
Demanda y de Selección, Indicadores Financieros, e Indicadores de
Operación:
• Indicadores de Demanda y de Selección
• Evolución de la tasa de inscripciones de la educación superior
• Cobertura (número de beneficiarios con respecto a la población
estudiantil).
• Proporción de nuevos beneficiarios aceptados sobre el número de
candidatos
• Proporción de beneficiarios de familias de medianos o bajos recursos
• Distribución de estudiantes y de beneficiarios por género
• Distribución geográfica de estudiantes y de beneficiarios
• Distribución de estudiantes y de beneficiarios por programa académico
• Resultados académicos de los beneficiarios (comparados con los de la
población estudiantil en general)
• Indicadores Financieros
• Tasas de mora y de incumplimiento (por grupo socioeconómico, género,
institución terciaria, disciplina académica y monto del crédito)
• Cartera afectada como una proporción de la cartera total
• Pagos en mora como una proporción de la cartera afectada
• Tasa de interés corriente y nivel de subsidio
• Tasa de recuperación del préstamo
• Costos administrativos comparados con la cartera global (y la
distribución de las principales categorías de gastos)
• Proyecciones de flujo de caja
• Evolución del valor real de los activos
• Distribución de las fuentes de financiación
• Dependencia de los recursos del gobierno
• Movilización de los recursos no gubernamentales
• Rendimiento de la inversión (rendimiento del capital, rendimiento de los
activos)
• Indicadores de Operación Institucional
• Indicadores administrativos (para medir la eficiencia y la calidad de los
procesos internos)
• Satisfacción de los beneficiarios
• Rotación del personal
• Indicadores de promoción del programa de crédito educativo (toma de
conciencia del programa y comprensión de los términos y de las
obligaciones)
Corresponde a todos nosotros enriquecer esta lista de indicadores y sobre
todo, ponerlos en práctica en aras de generar la eficiencia que nuestra misión
impone. Así lo reafirmó Aurora Sabogal durante la conferencia mencionada al
plantear que APICE debe ser líder "en la construcción de indicadores, los
cuales, en la perspectiva de la actividad financiera deben guardar relación con
los aplicados por el sector financiero nacional de cada país como parámetro
interno de comparación; pero fundamentalmente con unos indicadores que
rebasen la frontera de lo nacional y permitan comparar los desarrollos del CE
entre los diversos países que cuentan con esta alternativa de financiamiento".32
5. LA PERTINENCIA ESTRATEGICA: ¿HACIA DONDE ORIENTAR EL CE?
De acuerdo con un reciente estudio del BID adelantado por Claudio de Moura
Castro33 las funciones de la educación superior se pueden categorizar en
cuatro: Liderazgo académico, formación para las profesiones, formación
técnica y perfeccionamiento, y educación superior general. Afirma el mismo
documento que el crecimiento de ALC ha sido extraordinario y ha enfocado
buena parte de sus esfuerzos hacia poner en práctica especialmente las dos
primeras funciones. Hoy día en nuestros países se reconoce la ausencia de un
fuerte impulso a la formación técnica, función esencial para el desarrollo
nacional.
Si ello es así, las ICEs encuentran allí un reto explícito que permite deducir
que, para acertar en la formación de los recursos humanos que demanda el
desarrollo de nuestras naciones es necesario orientar los escasos recursos
hacia áreas prioritarias y estratégicas: la educación técnica es justamente la
prioridad, lo cual no quiere decir que descuidemos las otras líneas y funciones,
pero, por razones de lógica, ante la escasez de recursos, insisto, la técnica
tiene prioridad.
En este contexto Zaldívar afirma que "El CE debe ser canalizado hacia las
áreas de formación de recursos humanos estratégicos para el desarrollo de la
colectividad", y añade que la UNESCO y otras fuentes consideran que "el
futuro del CE está, prioritariamente en el campo de la Ciencia y la Tecnología".
Adicionalmente indica que "Es de esperar que al menos el 65% de los recursos
del programa se dediquen al financiamiento de los estudiantes matriculados en
carreras científico tecnológicas", e insiste en que " si en un país no existe una
plataforma universitaria adecuada el CE debe considerar el financiamiento de
estudiantes en el exterior, estimular la investigación local y alentar la fundación de centros de educación superior en el país (…) La prioridad inicial del
programa de CE deben ser los estudios de postgrado". "Los estudios de oferta
y demanda de profesionales en un país y en la región se tornan indispensables
para estructurar los programas de CE. Los datos de empleo, subempleo y
desempleo de profesionales son vitales para fijar las políticas crediticias",
concluye el autor.

33 BID, La Educación Superior en América Latina y el Caribe, Dic. 1997 No. EDU-101, p. 23 y ss.

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