Globalmente puede decirse que los principales resultados de este esfuerzo
conjunto son los siguientes:
1. Se han entregado apoyos teóricos y prácticos para Cualificar las labores de
las instituciones de Crédito Educativo mediante la reflexión, el análisis y el
desarrollo de conceptos e instrumentos técnicos;
2. Se ha estimulado a cada institución a reflexionar sobre su labor cotidiana con
el doble efecto de motivar a auto examinarse para mejorar, y de sistematizar su
experiencia para ofrecer lo mejor de sí a las otras instituciones;
3. Se ha generado un espacio de intercambio de experiencias a nivel
interinstitucional y se han establecido contactos importantes;
4. Se cuenta con un acervo teórico que permite avanzar el desarrollo conceptual
del CE, y se han producido publicaciones;
5. Se han detectado consultores claves para los procesos de Capacitación,
Evaluación, Investigación y Asesoría que impulsa APICE, y en un futuro muy
próximo se contará con un directorio de egresados;
6. Se ha promovido la idea del CE a nivel Panamericano, y la presencia de
nuestros afiliados en cada país ha sido una fuente de respaldo para la
organización anfitriona;
7. Se ha consolidado la imagen internacional de APICE: muchas instituciones se
han interesado por solicitar mayor información, y varias han optado por afiliarse;
8. Se ha concretado la experiencia de la integración Latinoamericana mediante
el mutuo conocimiento, los diálogos informales que facilitan el sano intercambio e
integración de fuerzas e ideas, y el intercambio cultural.
En resumen, se ha incrementado el prestigio ante Gobiernos, ante Organismos
Nacionales e Internacionales, y ante los diversos sectores sociales, lo cual
consolida y proyecta la dinámica del CE a nivel Panamericano.
f. Investigación: Muchos esfuerzos se han dedicado a esta línea de trabajo.
Como resultado APICE cuenta con un acervo teórico que está consignado en más
de 50 publicaciones y numerosos documentos presentados oficialmente en los
eventos técnicos que nuestra Asociación organiza todos los años. Igualmente, y
en especial a partir de 1995, APICE ha logrado reunir un conjunto de Estadísticas
Básicas cuyos resultados ya son interesantes. A modo de ejemplo en el Anexo 18
podemos observar los consolidados que nos muestran cuál ha sido el impacto de
31 Instituciones miembros de APICE durante su existencia.
g. Financiación: Transcurridas tres décadas es conveniente destacar como
aspecto sobresaliente que APICE ha funcionado ininterrumpidamente a pesar de
no contar con un Patrimonio básico. Sus recursos se originan en dos fuentes:
Cuotas o aportes anuales de los socios y dineros provenientes de la operación
misma. Es decir, de la prestación de servicios técnicos (asesorías, consultorías,
capacitación, organización de eventos técnicos, publicaciones, estudios en el
extranjero). Por otra parte APICE ha contribuido a incrementar los recursos, o
disminuir gastos de las instituciones asociadas mediante diversas estrategias
como las siguientes:
• Identificación y difusión de modelos, mecanismos y fuentes de
financiación: Recordemos, a manera de ejemplo, y sin ser exhaustivo,
algunos de ellos: Aportes gubernamentales; Recuperación de cartera; Aportes
benéficos y donaciones del sector privado; Deducción de un determinado
porcentaje de las utilidades de los Bancos; Administración de fondos de terceros;
Cooperación externa; Impuesto especial a los profesionales9; Crédito bancario;
Cobro diferido del valor de la matrícula; Aportes de empresas internacionales;
Títulos de Ahorro Educativo (TAE); Rentas propias; Negociación de Deuda
Externa; Pago de matrícula; Disminución de costos mediante estrategias como la
conformación de Redes de Intercambio Educativo. Con éxito, se han explorado
recursos provenientes de loterías (Brasil), de pólizas de seguros (Colombia), de
regalías del petróleo (Ecuador), de las exportaciones bananeras (Ecuador).
Programas financiados por empresas total o parcialmente para apoyar centros
selectos. Aportes a la capacitación. Pago de impuestos con destino a la
Educación Superior. Uso de estímulos y exenciones tributarias en favor de
donantes. Establecimiento de becas según mérito, de acuerdo con la necesidad
8 APICE, Estadísticas del Crédito Educativo, (acumulado de 31 instituciones 1950-1999).
9 BID, 1978, p. 436.
financiera y/o para estimular áreas prioritarias en el desarrollo nacional. Fondos
de contrapartida.
Mario Zaldívar propone otras: impuesto al transporte, a la tecnología, al turismo, a
la utilidad anual de los puestos de bolsa de valores, a las tarjetas de crédito10.
Carlson sugirió en 1992 una estrategia combinada: establecer costos de
matrícula, ampliar los programas de PE y aplicar correctivos (con el fin de
incrementar los índices de recuperación en por lo menos el 50%), y
complementar la puesta en marcha de estas decisiones con programas de becas
para los más necesitados. Adicionalmente, se pueden complementar becas con
CE.
• Contactos con organismos financieros y multilaterales como el Banco
Centroamericano de Integración Económica, el Banco Mundial, el BID y la
OEA.
• Asesoría técnica con el fin de promover la racionalización administrativa y la
eficiencia financiera.
• Creación de espacios para generar alianzas estratégicas: Se pueden
mencionar los casos de alianzas logradas en eventos de APICE como la
realizada entre FUNDAYACUCHO y LASPAU, durante el III Curso
Internacional de CE en 1989, con el fin de administrar los estudiantes
venezolanos en Estados Unidos; el caso del Instituto de CE del Estado de
Sonora que obtuvo apoyo del Banco Mundial habiendo iniciado relaciones
durante un Seminario de APICE realizado en 1996.
g. Administración: La restricción permanente de recursos se ha logrado
equilibrar con criterios administrativos basados en la austeridad, agilidad,
precisión, pertinencia y calidad en el servicio. Si bien APICE ha contado siempre
10 Zaldívar, Mario, Crédito Educativo, Siete Ensayos, 1995, p. 107 y ss.
con un reducido equipo de trabajo se puede afirmar que todos y cada uno
demuestran profesionalismo en la acción, lealtad y sentido de pertenencia
institucional, activos muy valiosos e imprescindibles para llevar adelante una
empresa como la nuestra.
h. Finalmente, APICE ha promovido y estimulado la definición de convenios
interinstitucionales que generan sinergias, canalizan recursos y disminuyen costos
de capacitación. Aquí se ubican los convenios firmados con instituciones como las
siguientes: Instituto de Empresa (España), Global Education Associates (USA),
Humber College y Niagara College (Canadá), Ministerio de Educación Superior
(Cuba); St. Clair College (Canadá); Universidad de Leeds, (Gran Bretaña);
Malaspina College, (Canadá); Green River (USA), y Universidad Católica de
Australia.
3. CUÁL ES EL FUTURO DE APICE.
Afirma Federico Mayor en el prólogo al informe final de la Conferencia Mundial
sobre la Educación Superior celebrada en 1998, que "el tema de la financiación se
anuncia a todas luces como uno de los desafíos fundamentales de los próximos
años".11 Lo anterior había sido planteado previamente en la Declaración sobre la
Educación Superior en América Latina y el Caribe12 y fue reconfirmado
oficialmente durante las deliberaciones de la Conferencia mencionada. En otras
palabras, el reto de propulsar nuevos mecanismos de préstamos a estudiantes,
misión de APICE, continúa vigente.
Igualmente, la Sra. Suzi Halami, relatora final de dicha conferencia señaló "Los
cuatro grandes ejes que constituyen la pertinencia, el mejoramiento de la calidad,
11 UNESCO, La Educación Superior en el Siglo XXI, Visión y Acción, 1998, p. 5.
12 UNESCO, Conferencia Regional sobre Políticas y Estrategias para la transformación de la Educación
Superior en América Latina y el Caribe, la Habana, Cuba, 18-22 de noviembre de 1996, programa C, numeral
3.7.
la gestión y la financiación de la educación superior en un afán de justicia y de
equidad y, finalmente, la cooperación internacional".13
Es obvio que las instituciones que integran a APICE y APICE mismo tienen un rol
esencial por estar ubicados en el centro de temas tan cruciales como los
mencionados. Permítanme reiterarlos dándoles un nuevo orden: La cooperación
internacional para identificar nuevas formas de financiar la educación
superior y difundir las existentes, así como para favorecer el ejercicio de una
gestión institucional eficiente, pertinente y de calidad, con el fin de promover
la justicia y la equidad entre nuestros pueblos. He aquí el reto de APICE.
Adicionalmente, el documento "Marco de acción prioritaria para el Cambio y
desarrollo de la Educación Superior señala como primera acción prioritaria de los
estados "Crear el marco legislativo, político y financiero para reformar y desarrollar
la educación superior de conformidad con la declaración universal de los derechos
humanos según la cual la educación superior deberá ser accesible a todos en
función del mérito".14 Lo expuesto coincide plenamente con la misión de APICE y
de las Instituciones y Programas de CE, misión visionaria formulada por el Dr.
Betancur en 1950 y reafirmada en 1969 con la fundación de APICE.
La Conferencia Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe
celebrada en La Habana (Cuba, noviembre 18-22 de 1996), reconoció como
tendencias en la educación superior la notable expansión en la matrícula, las
desigualdades y dificultades en la democratización del conocimiento, la restricción
de las inversiones publicas en el sector, la multiplicación y diversificación de las
Instituciones de Educación Superior, y la creciente participación del sector privado
en la oferta.
En ese contexto, dicha Conferencia planteó su estrategia para fortalecer la
educación superior: En cuanto a la demanda propuso ampliar el acceso,
13 Ibid. p. 11.
14 Ibid. p. 31.
garantizar la permanencia de los estudiantes, y ofrecerles posibilidades de éxito,
sin discriminación de alguna índole; en cuanto a la oferta sugirió mejorar su
gestión, fortalecer sus vínculos con el mundo del trabajo, y contribuir a la paz,
impulsando el desarrollo fundado en la justicia, la equidad, la solidaridad y la
libertad.15
Pero, ¿Cómo poner en práctica este enfoque globalizante y estratégico? El Plan
de acción adoptado por los participantes en la misma Conferencia delinea los
siguientes cinco programas: Mejoramiento de la pertinencia, de la calidad, de la
gestión y del financiamiento, al igual que incorporar la gestión académica de las
nuevas tecnologías de información y comunicación, y reorientar la cooperación
internacional.
En cuanto al financiamiento, aparte de destacar la relevancia y urgencia de
propiciar una política del Estado, identificar posibles fuentes complementarias de
recursos, y promover una cooperación internacional eficiente, una de las diez
líneas estratégicas más importantes aprobadas por los participantes es la de
"Propulsar nuevos mecanismos de becas y/o préstamos a estudiantes que
permitan facilitar su desempeño académico, particularmente a aquellos de
menores recursos."16
Un enfoque similar adoptó dos años después la Conferencia Mundial sobre la
Educación Superior celebrada en París del 5 al 9 de octubre de 1998.
En síntesis, el futuro de APICE está ligado íntimamente al de la Educación
Superior, y al de las instituciones y programas de CE. El anexo 217 permite
examinar brevemente algunos datos que describen el estado actual de la
Educación Superior, desde la mirada del BID, y del CE desde la perspectiva de
Jamil Salmi.
15 UNESCO, La Educación Superior en el Siglo XXI, Visión y Acción, 1998, p. 45 y ss.
16 Ibídem, p. 56.
17 BID, p. 45 y ss; Salmi, op. Cit. p.
Algunos lineamientos.
Como sintetiza Mario Zaldívar, "América Latina y el Caribe es una parte del
Continente que abarca 20 millones de Km. cuadrados. Está compuesta por 33
países y posee una población de casi 500 millones de habitantes. Se estima que
tiene 800 universidades, cuya población estudiantil ronda los ocho millones, según
cifras de la UNESCO (1994),"18 y del BID citando a la CEPAL19
Para todos los que hemos venido trabajando en el tema del CE es muy claro que
el problema de hacer accesible la educación superior a los jóvenes más capaces
independientemente de sus recursos financieros aún no se ha superado.
Adicionalmente la experiencia y la investigación han confirmado que las
instituciones y programas de CE adolecen de varios problemas que obstaculizan
su labor y que, por tanto, deben ser superados.
En resumen, al iniciar el primer siglo del tercer milenio APICE tiene al frente varios
retos que lo son también de sus instituciones asociadas, de las entidades de
educación superior, y de la sociedad en general. Me refiero a los siguientes:
1. LA INTERNACIONALIZACIÓN Y LA GLOBALIZACIÓN.
Fenómenos bastante estudiados que también plantean nuevas demandas a las
instituciones y programas de CE. Hoy día tenemos acceso a enormes
cantidades de información y nuestro mundo percibe el predominio gradual de
los medios de comunicación, los computadores y las telecomunicaciones. Se
han puesto las bases de una cultura global de masas.
El PNUD denomina este fenómeno Globalización, y lo caracteriza así20: El
mundo se hace cada vez más pequeño: los contactos entre las poblaciones y las
personas son más amplios; existen menores costos de transporte y
comunicaciones; INTERNET es utilizado por 50 millones de personas y todos los
años se duplica el número de suscriptores.
18 Zaldívar, Mario, El impacto del CE en la Formación de Recursos Humanos, ponencia presentada en el XII
Curso Internacional de CE, APICE-OEA-FUNDAPLUB, Porto Alegre, Brasil, 1999, p.3.
19 BID, op. cit. p. 45 Y 49.
20 PNUD, p. 93.
Surge una cultura mundial: las ideas y los valores internacionales se mezclan
con las identidades nacionales; la TV y los videos fomentan una evolución
revolucionaria; hay más de 1200 millones de TV en el mundo; los EEUU
exportan más de 120.000 horas de programación de TV por año solo a Europa, y
el comercio mundial de programación crece más del 15% anual. Estilos de
vestuario, peinados, deportes, música, hábitos de comida, y actitudes sociales y
culturales constituyen tendencias mundiales. Hasta los delitos: drogas, maltrato
de mujeres, fraude o corrupción trascienden fronteras y son semejantes en todas
partes...
Todas estas circunstancias deben ser examinadas cuidadosamente por nuestras
instituciones. El aprendizaje de uno o varios idiomas se hace fundamental.
¿Cuáles? La decisión parece inclinarse por el inglés, pero no debemos descuidar
a nuestros hermanos naturales: los Brasileños. El idioma portugués es y será una
prioridad necesaria al lado del inglés, máxime si estamos luchando por construir
nuestra comunidad latinoamericana de naciones como bloque mundial con
iniciativa y poder de negociación. Pero la cuenca del Pacífico también plantea
desafíos: ¿cómo negar la importancia y trascendencia del idioma japonés en un
mundo cada vez más pequeño para los negocios, la industria y el comercio
internacional?
Urge, pues, reflexionar sobre el papel de nuestras instituciones en los nuevos
desarrollos educativos que se vislumbran como necesarios en esta era de
internacionalización de las economías y de Globalización de nuestras
sociedades. Ello implica reflexionar sobre:
- ¿Cómo acceder al conocimiento existente en el mundo y a sus aplicaciones?
- ¿Cómo gestar nuevos desarrollos en el marco de nuestras propias culturas?
- ¿Cómo ampliar permanentemente las oportunidades de educación a toda la
población?
- ¿Cómo mejorar continuamente su calidad?
- ¿Cuál es el papel del Crédito educativo y de nuestras instituciones hoy, a las
puertas del tercer milenio?
Si queremos intentar algunas respuestas podemos afirmar que el Crédito
Educativo es un instrumento con potencial para:
- Orientar cambios en la educación de los países y la región.
- Servir a estudiantes que buscan conocimientos y técnicas prioritarias para
el desarrollo nacional y regional.
- Lograr que los estudiantes ingresen a los mejores programas.
- Conseguir un número cada vez mayor de oportunidades de estudio en el
exterior en instituciones de prestigio.
- Garantizar que la distribución de servicios entre estudiantes se realice
con criterios de equidad social y Regional.
- Apoyar con recursos los esfuerzos de las instituciones para elevar la
calidad de sus programas.
- Contribuir al desarrollo de nuestros países mediante la formación de
Recursos Humanos de alto nivel que estén en capacidad de construir
empresas, multiplicar saber y tecnología, y explorar las fuentes de la
ciencia.
De nuevo encontramos varios elementos que debemos analizar para orientar y
vislumbrar el futuro. Quizás el factor central en el cual debemos insistir en el
marco de la Globalización es el de la acción de APICE para promover la
movilidad internacional de los estudiantes y profesionales, así como la
internacionalización de las instituciones. El saber se construye a diario en
todos los rincones del planeta y es incalculable el valor de la sinergia que
produce la acción coordinada de las personas para crear, difundir, adaptar y
aplicar los conocimientos de acuerdo con las características regionales,
nacionales y locales. Si nos acogemos a la experiencia de los Estados Unidos
donde apenas 70 de las 3500 universidades hacen investigación, y a la
experiencia japonesa cuya estrategia consistió en conocer bien el saber existente
para aplicarlo y generar tecnología masivamente, podríamos afirmar que
nuestros países, más que preocuparse por producir saber, campo en el cual
estamos muy rezagados en ALC, deberían preocuparse por conocer bien el
existente y adaptarlo de tal manera que aceleremos el proceso de modernización
de nuestras naciones. Y para lograr esta meta contamos con el CE como
instrumento financiero para favorecer la movilidad internacional, la creación de
redes y el aprovechamiento de las existentes, y el desarrollo de ideas como la de
la Cámara de Compensación Educativa, propuesta de APICE lanzada justamente
en México hace varios años.
Aquí tenemos una línea de acción muy clara que el Lic. Zaldívar ha venido
sugiriendo en diversos ámbitos, tal como lo recordamos en Honduras, 1998, y en
Cuba, 1999, cuando propuso la creación de una Red de Cooperación e
Intercambio sustentada por el CE.21 Ello implica, entre otros aspectos, definir las
necesidades específicas de cada país en materia de cooperación técnica,
identificar los convenios internacionales actualmente vigentes, hacer un
inventario de las áreas de cooperación en ejecución hoy, proponer uno o varios
esquemas de operación que den vida a dicha iniciativa, y detectar todas las
barreras que deben ser superadas: medidas de inmigración, no reconocimiento
de equivalencia de estudios, por ejemplo.
21 APICE, El CE como inversión social permanente, 1999, p.118 y ss.